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IU, una organización para transformar la sociedad.

La crisis capitalista, de la que el Ministro De Guindos afirma que estamos saliendo, que en 2014 ya no estaremos en crisis, y que a finales de 2014 se comenzará a crear empleo neto, no es producto de una “mala gestión” del Estado y la economía, ni de una cierta política económica determinada (neoliberalismo, liberalismo, monetarismo o keynesianismo…).

Las crisis son consustanciales al sistema capitalista de producción, dado que el objetivo de los capitalistas es el máximo beneficio, y como fruto de los avances en maquinaria, tecnologías o en organización del trabajo, se produce más por el mismo coste, se acaba saturando al mercado. Un mercado donde lo producido no se consume genera desempleo, y posteriormente disminución del consumo. Y esto hasta que se alcanza un cierto equilibrio, donde sólo los grandes holdings acaban dominando el conjunto de la economía.

Un ejemplo es que en el Estado español, las empresas de más de 250 trabajadores suponen unas 5.000, y emplean aproximadamente al 20% de la población trabajadora, en tanto que generan aproximadamente el 45% del volumen negocio. El resto son unas 2.7 millones de empresas pequeñas y medianas, que emplean al 80% y generan el 55%. Es decir, que casi la mitad de la economía en nuestro país está en manos de un 0.17% aproximadamente.

Un control más restrictivo a las grandes multinacionales es una quimera, dado que son ellos quienes controlan los estados y la economía mediante sus resortes. Ejercer un control más severo sobre la banca es una contradicción per se, dado que los Estados Modernos más que nunca dependen de la financiación y el crédito de la banca, y es esta por el contrario la que ejerce un control sobre los Estados, usando como palanca de chantaje la financiación y liquidez de las administraciones. La confirmación de esto la hemos visto en la modificación del Art. 135 de la Constitución, y en el hecho de que solamente en el Estado español la banca ha recibido ayudas por valor de 620 mil millones de euros (el 60% del PIB).

Por tanto,  en IU no debemos marcarnos como alternativa un cambio en el modelo productivo que anteponga cierto tipo de inversiones o que establezca prioridades sobre cierta forma de producción, puesto que bajo el capitalismo, las empresas producen como, cuando, donde y en las condiciones en que les interese más y obtengan mayores márgenes de ganancia. El papel de Izquierda Unida debe ser levantar una alternativa a este sistema social y económico que condena a la explotación, a la pobreza y al paro a decenas millones de personas sólo en la Europa de los 27 , levantando la bandera de la transformación de las relaciones de propiedad

El Pacto de Gobierno en Andalucía.

El resultado de las elecciones autonómicas en Andalucía supuso ponerle un freno al avance del PP en todo el país, que tenía más que ver con el descalabro del PSOE que con que el PP representara realmente una alternativa. Ejemplo de esto es el resultado en Galicia, donde el PP gana la Mayoría Absoluta a pesar de perder más de 120.000 votos. O las propias generales de 2011, cuando el PP obtiene una mayoría absoluta mucho más amplia que en el segundo gobierno de Aznar pero con pocos votos más.

En Andalucía, a pesar de haber varias opciones para intervenir en esta legislatura, la Dirección andaluza de IU optó por sólo dos: gobernar con el PSOE o no; planteando un referéndum a la militancia con una fórmula confusa en la redacción de la pregunta. Pero lo trascendental de esto es que, aprovechándose de la comprensible y natural tendencia de la militancia a querer intervenir en las políticas de la Junta con nuestro propio programa, se obviaron los argumentos que explicaban que íbamos a participar en un gobierno que iba a aplicar recortes.

Bajo la tesis de que “nosotros gestionamos mejor”, se ha pretendido presentar nuestro papel en el gobierno andaluz como fundamental para el desarrollo de políticas de izquierdas, segregando nuestra labor en las Consejerías que gobernamos del conjunto de la acción del gobierno.

Pero este gobierno andaluz ha recortado un 4,1% en el presupuesto de 2013, con recortes en sanidad, educación o empleo, sin contar el ajuste de 2.300 millones de euros al día siguiente de la firma del acuerdo. Un gobierno compuesto por miembros del PSOE que están inmersos en procesos judiciales de la mayor gravedad, relacionados con el escándalo de los EREs, donde el propio Presidente de la Junta de Andalucía era el máximo responsable político de la Consejería en donde se fraguó el trasvase de dinero público hacia los bolsillos de una red interna del PSOE.

Decíamos en su día que gobernar para transformar y abrir la fractura social capital-trabajo sí, pero que gobernar para gestionar recortes no. Y a pesar de algunas medidas progresistas que han puesto en marcha desde nuestras consejerías, sin embargo nuestra participación no está sirviendo para transformar, cuando en todas las épocas de la era moderna, por lo general, las crisis económicas han traído consigo un auge de la lucha de clases que ha logrado arrancar mejoras en las condiciones de la clase asalariada y el conjunto de la población.

La XIX Asamblea de IU-Andalucía.

La XIX Asamblea ha enfrentado dos visiones distintas de nuestra labor en el gobierno. Por una parte, la tesis según la cual el gobierno andaluz es un Gobierno de Resistencia y Acumulación de Fuerzas, cuya labor progresista es minimizar el impacto de la crisis y fortalecer la izquierda para, una vez fuertes, ser alternativa real de gobierno. Bajo esta fórmula, si gracias al gobierno andaluz se recorta un 4% en vez de un 5%, debe ser entendido como una victoria.

La lista encabezada por Encarni Milla e IU por la BASE ha defendido una tesis bien distinta, según la cual desde el gobierno de la Junta se podía haber puesto en marcha ya la nacionalización de las cajas, iniciado el proceso para la reforma agraria o intervenir en la producción de medicamentos en vez de subastarlos. Pero no hace falta llegar a un programa de transición para justificar nuestra postura. Simplemente IU debía haberse puesto al lado de los 4.502 interinos de la enseñanza despedidos, tendría que haberse desmarcado del presupuesto de recortes, tendría que haber marchado de forma independiente en la pancarta del 1º de Mayo, en vez de ir agarrados de la mano del PSOE, o más aún, debería haber exigido la depuración política de todos los cargos del PSOE implicados en la trama de los EREs.

Ha vencido la postura oficial en la XIX Asamblea, y ello nos empuja a respetar las decisiones de la mayoría, pero también a seguir trabajando con más ahínco, ya que en la Asamblea y posteriormente son muchas las voces, incluso votantes de la línea oficial, que han manifestado su admiración por la coherencia y los argumentos de IU por la BASE. No salimos totalmente derrotados. Salimos fortalecidos en un aspecto, y es que se ha identificado claramente una postura alternativa y de izquierdas, que debe ir ganando fuerza en los meses que tenemos por delante.

La construcción de una izquierda transformadora.

A lo largo de la XIX Asamblea, y de las tesis políticas defendidas por la mayoría de la dirección, se ha defendido la construcción del socialismo como una perspectiva futurible hacia la que avanzar desde la acción de gobierno, pero no como una tarea práctica que puede y debe ponerse en marcha con medidas transicionales que arranquen la riqueza de las manos de un puñado de parásitos para ponerla a disposición de la mayoría social, y que abran la fractura social entre trabajo y capital.

Para ello, debemos explicar con paciencia y compañerismo que el socialismo es una tarea práctica, y no una quimera futurista cuya condición previa es gobernar durante muchos años para que mediante leyes como la del Derecho a la Vivienda, poco a poco convenzamos a la burguesía de la necesidad de construir un sistema solidario y sin clases.

Como ha quedado demostrado a lo largo de la historia escrita, sólo con la lucha por la superación y emancipación social, se han conquistado derechos. A través de la movilización y de la acción social y desde la base, implicando en la lucha y en la organización a capas cada vez más amplias de las clases asalariadas, seremos capaces de construir una mayoría en la izquierda que ponga en marcha la lucha por la transformación social como tarea práctica.

No creemos que haya que esperar a tener la mayoría para luchar, sino que la mayoría se gana durante la lucha, una lucha por la transformación social. Sólo luchando contra la explotación capitalista, la corrupción y la avaricia de los grandes banqueros seremos vistos como una alternativa real. Sólo así podemos construir una Izquierda Transformadora: luchando contra los prejuicios y las falsas expectativas de que gestionando mejor el sistema cambiaremos la realidad.

¿Qué es y a qué debe aspirar IU por la Base?

El Colectivo Unitario de Trabajadores puso en marcha una iniciativa interesante, convocando un encuentro informal de asambleas y militantes de Izquierda Unida que se oponían al Pacto de Gobierno. Si bien en un primer momento estos encuentros eran casi en su totalidad encuentros de militantes de IU adscritos a la CUT, pronto empezó a ampliarse y a ser participado por muchas más asambleas y militantes de IU adscritos a otras organizaciones o independientes.

Las intervenciones y los postulados defendidos han dejado claro, ampliamente, que la militancia más crítica de IU apuesta por Izquierda Unida como organización que debe abrir la brecha social entre las clases trabajadoras y el PSOE, disputando así la hegemonía de la izquierda. Igualmente, se ha defendido que no se trata de oponerse de forma visceral o sectaria a un gobierno de la “izquierda” en el que participe IU, sino que nos oponemos a que IU participe en gobiernos que no sirvan para arrancar poder político y económico a la burguesía, mucho menos un gobierno que aplique recortes y que esté formado por corruptos.

Toda nuestra campaña, todo nuestro crecimiento y toda nuestra acción política de los últimos años ha ido encaminada a defender una idea con la que nos hemos presentado a las elecciones: “rebélate contra los recortes”, “rebélate contra la troika”, o “que la crisis la paguen ellos”. Todas estas consignas por sí solas podrían constituir un programa de lucha y transformación.

IU por la BASE ha sido capaz de presentar a la XIX Asamblea de IU Andalucía una alternativa al gobierno y a la política de nuestros compañeros de la dirección andaluza. Pero ha llegado una segunda fase de trabajo, en la que la tarea principal es consolidarse como un movimiento de base que quiere hacer girar a la organización hacia la izquierda, para que podamos recuperar un programa de transformación social.

Para ello hay que participar en organizar la lucha, para que esta no nos adelante por la izquierda, sino que seamos capaces de disputar el liderazgo y la hegemonía en la izquierda.

Por tanto, una tarea ineludible es seguir contactando con la militancia de IU, y presentarnos como lo que somos: un movimiento de base, de militantes y asambleas de base que queremos que IU gobierne para transformar la sociedad, no para verlas venir e ir resolviendo coyunturas, gestionando recortes o cohabitando con los representantes de la burguesía disfrazada.

No se trata de construir plataformas ni organizaciones. Nuestra organización es Izquierda Unida, y aquella a la que cada cual estemos adscritos. Se trata de fortalecer las posturas de izquierdas que quieren construir una Izquierda Unida combativa, contestataria, movilizadora y anticapitalista. Una izquierda Unida que cree en la capacidad de los trabajadores para ser protagonistas activos de la transformación de la sociedad.

·      Lucha contra el paro en el campo y las ciudades. Subsidio de desempleo Indefinido hasta alcanzar el pleno empleo. Ampliación de la oferta de empleo público en sanidad, educación, atención ciudadana, empleo, igualdad, etc.

·         Defensa Activa del Decreto de la Función Social, y de otras medidas adicionales que deben ir desarrollándose.

·         Desarrollo de Planes de Barrios para que, a través de Presupuestos Participativos, los ciudadanos tengan barrios dignos.

·         Nacionalización de la banca y cajas andaluzas. Expropiación de las empresas que presentan EREs abusivos o suspensión de pagos por inviabilidad.

·         Sanidad pública y gratuita (defensa del aborto libre, seguro, gratuito y en hospitales públicos, de la reproducción asistida universal, sanidad para todas las personas, sin distinción de sexo, raza, origen o legalidad administrativa).

·         Enseñanza pública gratuita y laica, con presupuestos suficientes para luchar de forma efectiva contra el fracaso escolar.

·         Reforma Agraria Integral, que nacionalice los latifundios bajo control de los trabajadores y establezca un banco público de tierras.

·         Por un Frente Amplio de izquierdas que luche contra el gobierno del PP hasta que sea derrotado y se convoquen nuevas Elecciones Generales.

 

       [1] Datos de la Oficina EUROSTATS