Archivo digital de la revista marxista Nuevo Claridad

“Un manotazo duro, un golpe helado…” ha derribado a Javier Septién, y ha provocado una pérdida para la causa del socialismo y, más aún, para aquellos que durante cuatro décadas hemos compartido la misma bandera bajo la cabecera de Nuevo Claridad. Periódico que él, destacadamente, contribuyó a fundar y a mantener hasta su muerte.

 

“Mikel”, el nombre por el que lo conocíamos desde su juventud, fue un militante incansable en la lucha para la emancipación de la clase trabajadora. 

Desde finales de los años 60 entra en contacto con las Juventudes Socialistas, a las que se afilia en 1972 siendo delegado por Alava en el congreso de 1973 en Francia.

A principios del año 1972, la huelga de Michelín en Vitoria se convertía en una auténtica escuela para la organización de la clase trabajadora y la construcción de la UGT en Alava. Los trabajadores se organizaron de forma asamblearia, y se extendieron los paros en otras fábricas alavesas como Forjas Alavesas, Esmaltaciones San Ignacio, en solidaridad con los trabajadores de Michelín.

La necesidad de organizar a la clase trabajadora, es una idea fundamental y nuclear que Mikel no sólo defendía, sino que aplicó a lo largo de toda su vida consciente. Para ello, se nutría no sólo de su experiencia propia y vivida sino que además era un lector ávido de ideas. Le cautivaba en particular todo lo que tenía que ver con la historia del movimiento obrero, y en particular la historia del movimiento socialista. 

Su eclecticismo en la juventud, frente al sectarismo o el capillismo le hizo profundizar y acercarse a las ideas del marxismo, que defendió a lo largo de toda su vida. Su dedicación a la educación era un pilar fundamental que formaba parte de esa lucha por la emancipación de la clase trabajadora, y de los más desfavorecidos.

En 1973, la revista Renovación, el órgano de ámbito estatal de las Juventudes Socialistas comenzaría a editarse en Vitoria, con la colaboración de Javier Septién, como miembro de su comité de redacción.

Es un época convulsa para el movimiento socialista donde se libra una lucha entre la dirección del PSOE del exterior y los militantes del PSOE del interior que viven en sus propias carnes la realidad de la dictadura. Las posiciones reformistas de la dirección, al convertirse en un freno en el desarrollo de la construcción de las organizaciones socialistas, serían contestadas por los militantes socialistas de Alava.

Se encargaba de la distribución de la prensa socialista, y en más de una oportunidad, al huír de la policía, se convirtió en un especialista en las buhardillas del Casco Viejo de Vitoria que le servían para saltar de una casa a otra en sus huídas. Su habilidad no le libró de la dura represión franquista, siendo detenido, sufriendo torturas y pasando por la cárcel de Nanclares.

En el histórico Congreso del PSOE de Suresnes, en octubre de 1974, Mikel participa como delegado, desde Alava había más simpatía por Nicolás Redondo como candidato a Secretario General del partido, frente a “Isidoro” (Felipe González), que fue el elegido. 

En julio de 1975, en el VI Congreso de las Juventudes Socialistas, que se celebra en Lisboa en pleno proceso revolucionario portugués, Mikel es elegido como el Responsable de Organización de la zona Norte, donde desde hacía tiempo había colaborado en la reconstrucción de las Juventudes Socialistas en Navarra, la Rioja y Cantabria. 

Este congreso de la organización juvenil socialista desveló a las claras cuál era el debate en ese momento: la ruptura democrática contra el franquismo o la transición pactada con la monarquía y los representantes de la dictadura. La juventud socialista se inclinó por la salida revolucionaria y el partido decidió intervenir para “reorientar la organización”. En el debate, entre Reforma o Revolución, Mikel, se posicionó con las posturas consecuentemente marxistas. 

La defensa de un política independiente de clase, sin pactos con la burguesía, la defensa del derecho de autodeterminación, la necesidad de la unidad de la clase obrera y su organización tanto en organizaciones políticas como sindicales, son el eje vertebrador de las ideas que con tanto ahínco ha venido defendiendo Mikel a lo largo de su vida. No se arrugó cuando por la defensa de sus ideas le intentaron apartar burocráticamente, como a muchos otros militantes, siendo expulsado de las organizaciones que él había creado.

Cuando estalla la lucha del 3 de Marzo de 1976 en Vitoria, donde fueron asesinados 5 trabajadores y que marcó el punto de inflexión del régimen, Mikel estaba en Barcelona (a donde se había desplazado escapando de la persecución policial), y se dedicó a dar charlas de apoyo y solidaridad con los trabajadores de Vitoria, explicando la necesidad una vez más de organizar a la clase trabajadora para conseguir el socialismo.

Un año después, en julio de 1976, vio la luz el primer número del periódico Nuevo Claridad (una referencia al periódico del ala de Largo Caballero en el periodo de la República y la guerra civil), Mikel participa en la creación de esta publicación que se constituyó, inicialmente, como órgano de las Juventudes Socialistas de Alava. Con el tiempo, y las expulsiones, pasaría a ser el periódico del ala marxista del movimiento socialista.

En ese mismo año, Mikel entra a formar parte de la primera ejecutiva de la UGT de Alava, compaginando su trabajo de organización y extensión de las Juventudes Socialistas por la zona norte, y el impulso del sector de enseñanza del sindicato y del partido.

También fue elegido miembro de la primera Comisión Ejecutiva del PSOE de Alava, que fue disuelta en Abril de 1977 por Enrique Múgica, por mandato de la Ejecutiva Federal, por oponerse a la línea política de la dirección federal del PSOE.

Uno de los mayores choques con la dirección tuvo como eje los Pactos de la Moncloa. La izquierda aceptó renunciar a la lucha de clases y sustituírla por el pacto entre las clases. Esto suponía, ni más ni menos, que aceptar las condiciones de la patronal en detrimento de las condiciones de vida de la clase obrera. La dirección del PSOE y la del PCE comprometieron todo su prestigio en este pacto de graves consecuencias, ya que marcó el camino para un sindicalismo de colaboración de clases. UGT tuvo que decir “no” a esos pactos, debido a la reacción de la base. La UGT de Alava se pronunció en contra desde el primer momento, y lo mismo hicieron los comités de UGT de Navarra y de Madrid, iniciaron acciones de propaganda y manifestaciones contra los mismos y forzaron a Nicolás Redondo y el conjunto de la dirección del sindicato a rechazarlos.

En junio de 1978, en el I Congreso de UGT Euskadi, donde las posiciones oficiales del PSOE intentan imponerse, Mikel es elegido en la Comisión Ejecutiva como Secretario de Coordinación de Federaciones de Industria. En ese congreso constituyente, (la UGT de Navarra también se incluyó), la UGT reafirma su defensa del derecho de autodeterminación. No obstante, la fracción del PSOE con Alberto Pérez a la cabeza que había perdido el Congreso de UGT Euskadi decide, en el año 1979, expulsar a todos aquellos que eran miembros del PSOE, de la Comisión Ejecutiva de este partido. 

De esa época es ilustrativa una Tribuna publicada por Mikel en El País: “La dirección del PSOE hace tiempo que abandonó el marxismo” 

http://elpais.com/diario/1979/05/17/espana/295740011_850215.html

El debate sobre la aprobación del Estatuto de los Trabajadores provocaría una crisis dentro de la ejecutiva de UGT Euskadi, donde Mikel se opone a la política de colaboración entre las clases, y se enfrenta a la posición confederal en la aprobación del Estatuto de los Trabajadores, apoyando la Huelga General del 7 de Diciembre de 1979. En marzo de 1980, quedaba disuelta la Comisión Ejecutiva de UGT Euskadi.

En febrero de 1979, es elegido Secretario de Formación en la ejecutiva de UGT Alava en su II Congreso Provincial. Mikel Septién obtiene 113 votos, el más votado, mientras Javier Rojo (que representaba las posiciones de la dirección del PSOE y el apoyo a los Pactos de la Moncloa) solo obtenía 22 votos.

En el III Congreso Provincial de la UGT de Alava en mayo de 1980, fue de nuevo designado para la responsabilidad de Formación. Era la época de los pactos sociales como el Acuerdo Nacional de Empleo (ANE) que no garantizaban el poder adquisitivo de los trabajadores. La UGT de Alava se negó a acatar aquel acuerdo al considerarlo regresivo para los trabajadores, y al haber sido firmado sin la participación de las bases sindicales. 

En el golpe del 23F de 1981, la dirección de UGT Alava en vez de huir, se dedica a llamar a la Huelga General, sin el apoyo de la Ejecutiva Confederal de UGT. Mikel, con otros compañeros pasó aquella negra noche haciendo octavillas y manteniendo el llamamiento a la lucha.

La ejecutiva de UGT de  Alava elegida en el IV Congreso de la cual Mikel Septién era un miembro destacado (¡qué poco le gustaba el protagonismo!), es disuelta el día 7 de julio de 1983, por la presión de la dirección del PSOE, al oponerse a la política de giro a la derecha. Tras la victoria histórica del PSOE en las elecciones generales de octubre de 1982, el gobierno de Felipe González se enfrentó a la clase obrera, llevando a cabo una monstruosa “reconversión industrial”. Para ello necesitaba tener a la UGT “domesticada”. Aunque más tarde (los años 86 al 88) se dio un duro enfrentamiento, en ese momento el sindicato cedió y una de las consecuencias fue acabar con la UGT de Alava. Mikel es expulsado entonces de la organización a la que él, junto a otros muchos militantes, había dedicado tanto esfuerzo, sacrificio y heroísmo para construir una herramienta fundamental en la lucha por el socialismo.

Ante la disolución de la UGT de Alava en 1983, se constituye la UST (Unión Socialista de los Trabajadores) con la función de agrupar y organizar a los trabajadores y luchar por recuperar las mejores tradiciones del socialismo marxista. Mikel sería miembro de todas las comisiones ejecutivas de la UST hasta su reingreso en la UGT.

En 1984, junto a los compañeros expulsados del PSOE, de la UGT, y de las Juventudes Socialistas de Alava, participa en la candidatura al Parlamento Vasco en las elecciones de 1984, en la Candidatura Socialista de Izquierdas (CSI). Unas elecciones que están marcadas por el asesinato de Enrique Casas, entonces parlamentario vasco, y secretario general del PSOE de Guipúzcoa, a mano de los Comandos Autónomos Anticapitalistas. Los métodos del terrorismo individual siempre fueron rechazados por Mikel, por ser precisamente un obstáculo en la organización y la emancipación de la clase obrera.

En el año 1986, participa de forma importante en la campaña de NO a la OTAN, donde una vez más junto con los más jóvenes que se acercan a la política y al sindicato UST, les transmite las ideas del socialismo, la necesidad de organizar no solo a los trabajadores sino a los jóvenes, y en particular a los estudiantes, y es uno de los inspiradores de la creación del Sindicato de Estudiantes que se creó en Alava y Navarra de forma primigenia en 1985. 

Junto con las movilizaciones estudiantiles del año 86 y 87, se va produciendo el ascenso del movimiento obrero, que tiene su punto álgido con la HG del 14 D de 1988. Se produce un giro a la izquierda en las direcciones de las organizaciones obreras, y los dirigentes de UGT rompen abiertamente con la política de Felipe González, y Redondo y Saracíbar rechazan sus actas de parlamentarios socialistas. Nicolás Redondo, y su dirección estaban reconociendo en la práctica que las críticas a la política de los dirigentes del PSOE, y de UGT, que habían realizado, entre otros, Mikel Septién, se demostraban no solo acertadas, sino que llevarían al PSOE a abrazar y defender el capitalismo, dejando muy claro que hace tiempo que habían renunciado definitivamente al socialismo.

En ese contexto, Izquierda Unida, al calor de la lucha contra la OTAN se convierte en el referente de los activistas de la izquierda que se han quedado huérfanos por la política del PSOE. Mikel es de los primeros que defiende la necesidad de volver a estar en una organización que vuelva a conectar con los activistas del movimiento obrero. En el año 1993, la UST (Unión Socialista de Trabajadores) fruto del giro de Nicolás Redondo, por la presión del movimiento, decide readmitir a la UST como UGT de Alava, y anular los expedientes de expulsión. Mikel no duda que el camino es volver a una organización mayoritaria, lejos de localismo, de provincialismo, y defiende el reingreso en la UGT. No obstante, por las posiciones que adoptaba la Federación de Enseñanza de la UGT de Euskadi, en contra del euskera, y el férreo control de un pequeño núcleo que solo pretendía perpetuarse, Mikel opta por seguir organizando la lucha sindical a través de CC.OO. Para él, la defensa de los derechos democráticos del pueblo vasco fue siempre un principio irrenunciable y entre esos derechos la defensa del euskera suponía algo irrenunciable. De hecho, en todas las ocasiones en que hubo opción defendió la vía política de alternativa al conflicto vasco. Así lo demostró en el proceso del Acuerdo de Lizarra-Garazi o en los continuos encuentros que propiciaba en el entorno de LOKARRI. En CC.OO., sigue desarrollando su labor de organizador y propagandista en el sector de la enseñanza.

En ese mismo período, consecuente con esas ideas expresadas en el Manifiesto Comunista de luchar siempre por ser parte del movimiento y nunca una secta ajena al mismo, defiende la necesidad de incorporarse al proyecto de Izquierda Unida y Mikel junto a otros compañeros, refundan la revista Nuevo Claridad, y se afilia a Izquierda Unida en Vitoria.  

Será miembro del Consejo Político de Vitoria, y del Consejo Político de Euskadi, participa en todas las campañas electorales. Cuando tras las elecciones de mayo de 2001, Javier Madrazo con el apoyo de Oskar Matute pacta su entrada al Gobierno de la mano del PNV, Mikel Septien se opone junto a otros compañeros, fiel a su oposición a un acuerdo con los representantes de la burguesía nacionalista. Y de manera burocrática, el Consejo Político de Vitoria es disuelto por la dirección de Javier Madrazo, a pesar de que esta posición de los marxistas tenía el respaldo mayoritario de la base de Alava.

En 2009 forma parte del Consejo Político de Euskadi de Ezker Batua, donde libra una batalla contra la deriva burocrática y pactista de Javier Madrazo. Siempre recordaba Mikel, que estaba volviendo a dar la misma batalla que le correspondió dar a final de los años 70, principio de los 80 en el seno del movimiento socialista por la defensa del socialismo. Lamentaba profundamente, la falta de rigor en la defensa de las ideas; como dijo más de una vez: "No solo no tienen principios, tampoco tienen ideas, y si las tienen no las saben defender". 

Al final la dirección de Ezker Batua al quedarse en minoría decidió expulsar a varios militantes díscolos para retomar la dirección e imponer candidatos a las elecciones de 2011, con el resultado del escándalo de corrupción en las Juntas Generales de Alava

(http://www.youtube.com/watch?v=08cJiM9QRAI). 

Mikel una vez más jugó un papel decisivo al oponerse a la táctica del madracismo por conseguir prebendas, amoldando las posiciones políticas en función de sus intereses materiales. Mikel volvía a enseñarnos como buen maestro que la política errática del grupo dirigente iba a llevar al colapso de Ezker Batua, como así fue.

Con la creación de Ezker Anitza - IU, volvió a participar con nuevo ímpetu. Como él decía, "No tengo tiempo para todo lo que tengo que hacer". Incluso jubilado de la actividad docente, entre la dedicación a su familia, y a sus hijas por las que se desvivía, seguía participando en el sindicato CC.OO. no solo en enseñanza. Compatibilizaba sus escapadas cada vez que podía al monte, con dedicarle tiempo a estar con sus amigos, a conversar, a ir al cine, a leer todo lo que caía en sus manos, sobre todo si tenía que ver con la historia, a escribir poesías, haikus, o prestarse a dar testimonios a cualquiera que se interesaba por la historia de la cual había sido protagonista en primera persona, aunque siempre rehuía de su protagonismo...

El pasado mes de diciembre, en la última charla pública que organizo Ezker Anitza - Izquierda Unida de Alava, en contra de la LOMCE, él se encargo de que participara un representante de CC.OO.

El pasado 19 de diciembre, participaba en la manifestación de Araba Borrokan, una plataforma unitaria de activistas sindicales de CCOO, LAB, UGT en contra de las reformas y los recortes. Mikel siempre estaba presente, muchas veces junto a su bici, en las movilizaciones unitarias de los trabajadores, en la defensa a ultranza de las conquistas sociales... Ahí estuvo también en el impulso al uso de la bici en Vitoria-Gasteiz, que era casi una prolongación de su cuerpo... 

Se le podría aplicar aquella hermosa reflexión de Engels: deja muchos adversarios políticos, pero no enemigos personales.

Un accidente en el monte nos priva de su presencia a su familia, a sus amigos y a sus compañeros. Sus compañeros sentimos que se ha ido el maestro, pero como buen maestro, nos queda lo que nos enseñó, su vitalidad, su paciencia, su perseverancia, y su lucha por el socialismo a lo largo de su vida.

 

                                               "Em cada esquina um amigo

                                                  Em cada rosto igualdade

                                                    Grândola, vila morena

                                                    Terra da fraternidade

                                                    Terra da fraternidade

                                                   Grândola, vila morena

                                                 Em cada rosto igualdade

                                              O povo é quem mais ordena" 

 

Seguiremos construyendo esa Grandola, hasta la emancipación de la clase obrera. 

Agur Mikel. Gogoan Zaitugu