Archivo digital de la revista marxista Nuevo Claridad

Agradeciendo de antemano el compromiso de la ponencia del documento económico por recoger parte de la aportación que hicimos al debate de la X Asamblea Federal, es nuestra intención señalar los puntos que consideramos decisivos de nuestro desacuerdo con el planteamiento del documento base y que, a nuestro entender, no se modifican de forma consecuente:

a) La defensa de un Nuevo Modelo Productivo Alternativo (NMPA), necesariamente, supone una propuesta de gestión distinta dentro de los estrechos márgenes del capitalismo, fundada en una economía mixta, como una etapa de transición a una lucha posterior por el socialismo. Es decir, una concepción en etapas: primero tenemos un modelo capitalista más democrático y eficiente y después ya lucharemos por medidas socialistas.

b) Eso supone, generar unas falsas esperanzas en la posibilidad de resolver los problemas de la crisis en el marco capitalista y, en consecuencia, la renuncia expresa a plantear el socialismo como la única alternativa posible al desastre capitalista, como una tarea práctica urgente para un gobierno de la izquierda, y se convierte en un objetivo abstracto a largo plazo. Es muy distinto a un programa que incluya, como un conjunto la lucha por ambas cosas, las reformas y el socialismo, en el mismo proceso. Puede ayudar a expresar esta idea dialéctica lo siguiente:

“No existen dos luchas distintas de la clase obrera, económica una y política la otra, sino una única lucha de clases, que tiende simultáneamente a la disminución de la explotación capitalista dentro de la sociedad burguesa y a la abolición de la explotación junto con la sociedad burguesa.”  (Rosa Luxemburgo: Huelga de masas partido y sindicatos)

Con ese objetivo presentamos una enmienda que resume dichos puntos y nuestra alternativa, y que se suma al conjunto de enmiendas que hemos promovido

 Por eso, el núcleo de nuestra propuesta podría reducirse a estos dos puntos:

 1.- Proponemos que se sustituya el concepto “NMPA”, cada vez que aparece en el texto  por “La lucha por los derechos laborales, sociales y democráticos”. 

 2.- Y, por otro lado, la incorporación del siguiente texto en el documento final:  

 Izquierda Unida debe dar una respuesta concreta a la pregunta clave que nos hace cualquier persona trabajadora, joven… ¿qué haríamos, si gobernásemos, para salir de esta situación? La lucha por nuestros derechos laborales, sociales y democráticos, va unida a la lucha por la transformación socialista de la sociedad. La gravedad de la crisis del sistema es tal que no podemos quedarnos en la superficie del problema, nuestra propuesta de transformaciones profundas en la sociedad no es a largo plazo, sino un plan de acción que un gobierno de izquierdas tendría que poner en práctica de forma inmediata. 

 Frente a 6 millones de parados no podemos proponer “reducir el paro”, sino el pleno empleo, frente a la falta de viviendas, no podemos permitirnos planes a largo plazo, sino una solución inmediata. Y así ante cada problema concreto de las familias obreras.

 Sólo podemos revertir la situación de paro crónico y de empobrecimiento de la clase trabajadora y la mayoría de la sociedad, si cambiamos las relaciones de propiedad y tomamos el control de la riqueza y los medios de producción. Es decir, si cambiamos el SISTEMA PRODUCTIVO. 

 La política económica la deciden los dueños de dichos medios, los principales accionistas de las grandes empresas, como pone en evidencia el salvamento del sector financiero con dinero público. La forma en la que el capitalismo sale de sus crisis es aumentando la explotación de los trabajadores y de los recursos naturales. De ahí que se esté produciendo un enorme trasvase de renta de la clase asalariada hacia las rentas empresariales y, por eso, es imposible resolver esta situación mediante un Pacto Social con la gran patronal o la derecha, por que sus intereses y los de la clase asalariada son irreconciliables.

 Por lo tanto, la defensa de los derechos sociales y laborales debe ir unida a medidas que pongan la riqueza y los medios de producción bajo control social y democrático, y eso sólo es posible mediante su nacionalización. 

 La expresión en el sector financiero de la grave crisis de sobreproducción capitalista, ha puesto al descubierto ante millones de personas el verdadero carácter de la clase dominante, una pandilla de parásitos inútiles que roban a manos llenas el fruto del esfuerzo de las familias trabajadoras. Quizá el concepto de plusvalía queda fuera del alcance de las masas del pueblo, pero todo el mundo entiende que los banqueros son sanguijuelas que viven de la sangre del pueblo trabajador. El sector financiero no puede estar en manos privadas, la solución de nuestros problemas es incompatible con la existencia de un sector financiero privado, TODO EL SECTOR BANCARIO DEBE SER PÚBLICO. Es nuestro dinero y lo administramos nosotros.

 Igual sucede con las grandes empresas; son los mismos propietarios, los mismos entramados, incluso las mismas familias. Con la intervención del sector financiero, pondríamos en manos públicas la mayor parte de las grandes empresas. Si a eso unimos la nacionalización de los sectores estratégicos, como energía y transporte, los latifundios y el suelo urbano, tendríamos, entonces sí, los recursos para una planificación de la economía en función de las necesidades sociales, y compatible con la naturaleza.

 Estaríamos en condiciones de satisfacer el derecho a una vivienda digna, a un empleo en condiciones, una sanidad y una educación públicas decentes… 

 Un gobierno de izquierdas que no parta de dichas medidas políticas, estará condenado a administrar el reparto de la miseria. No existe una “tercera vía” entre el capitalismo y el socialismo. Durante décadas lo han intentado los partidos socialdemócratas para acabar aplicando similares políticas económicas que la derecha, como atestiguan las experiencias de Schroeder en Alemania o la de Rodríguez Zapatero en el Estado español.

 La crisis es el resultado de una determinada forma de sociedad, la capitalista NO DE UN DETERMINADO MODELO PRODUCTIVO DE DESARROLLO CAPITALISTA, SINO DEL MODO DE PRODUCCIÓN, DE LAS RELACIONES DE PRODUCCIÓN. O dicho en su forma jurídica, LAS RELACIONES DE PROPIEDAD, una minoría ridícula de personas controla la mayoría de los recursos y determina la producción, el consumo y la distribución.

 Ni los recursos productivos ni las personas son capital, sino que éste es una relación social determinada que se caracteriza porque dichos medios son propiedad de una minoría, lo que le permite explotar a la mayoría, la cual no tiene otra opción que vender su fuerza de trabajo, física e intelectual, para poder vivir. Por tanto, la economía puede funcionar de forma muy distinta si cambiamos esas relaciones de propiedad y el correspondiente modo de producción que dominan nuestra sociedad. La experiencia ha demostrado que suministrar agua o atender la salud se puede hacer desde el sector público mejor que desde el privado. Pero eso es extensible a todos los grandes sectores productivos: metalurgia, transporte, comunicaciones, constructoras, química, distribución, etcétera. Hay recursos más que suficientes para que todas las personas tengan derecho a una existencia digna, el único obstáculo que lo impide se llama capitalismo.

 Acceso al documento "Aportación económica"