Archivo digital de la revista marxista Nuevo Claridad

La memoria histórica es eso que nos pertenece a todos por el mero hecho de existir y vivir en una sociedad que, a su vez, está viva. El conocimiento del contexto que explica nuestras circunstancias es, así pues, un derecho de todos.

El pasado día 15 de diciembre se aprobó en el Congreso de los Diputados la Ley Orgánica de Educación (LOE) por 184 votos a favor (PSOE, CIU, ERC, PNV, ICV, CC y EA), 134 en contra (PP) y 7 abstenciones (IU, BNG, CHA y NB); quedándole al texto ya únicamente su tramitación en el Senado. Los que defendemos una enseñanza pública, laica, gratuita y de calidad no podemos más que sentirnos decepcionados y notablemente descontentos con el texto final de la ley, sin lugar a dudas una indiscutible concesión para la derecha, la jerarquía eclesiástica y la escuela privada concertada. La victoria de este tridente ha sido tal que incluso el PP, que ha visto plasmada en la ley la esencia de sus reivindicaciones, se ha permitido el lujo de votar en contra, escorándose además en una insumisión manifiesta en su declaración de impartir en las comunidades autónomas donde gobierna una «historia y geografía común».

La «generosidad» del Presidente de las Cortes Valencianas

Estamos acostumbrados a que políticos, empresarios, artistas o personajes del mundo del corazón, al llegar le noche de reyes, salgan disfrazados, a veces de forma lamentable, a repartir caramelos o a visitar hospitales como forma de lavar su imagen en estas fechas llenas de consumismo y falsos buenos sentimientos. Parece que se sienten mejor repartiendo migajas un día al año mientras cierran los ojos a las injusticias sociales el resto del tiempo.